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lunes, 2 de enero de 2017

Enfermedad de Parkinson

¿Qué es?


   La enfermedad de Parkinson es un tipo de transtorno del movimiento. Ocurre cuando las células nerviosas (neuronas) no producen suficiente cantidad de una sustancia química importante en el cerebro, conocida como dopamina. Algunos casos son genéticos pero la mayoría no parece darse entre miembros de una misma familia.


Síntomas


   - Temblor en las manos, brazos, piernas, mandíbula y cara.

   - Rigidez en los brazos, piernas y tronco.

   - Lentitud de los movimientos.

   - Problemas de equilibrio y coordinación.

   - Así como otros muchos síntomas.




   Con el paso del tiempo, los síntomas van empeorando. Las personas que padecen esta enfermedad suelen tener dificultades para realizar las tareas más simples, como por ejemplo, el caminar.

   La enfermedad de Parkinson suele comenzar alrededor de los 60 años. Es mucho más común entre los hombres que entre las mujeres.


Tratamientos y terapias

  1. Bisturí de rayos gamma o Gamma Knife. Es una radioterapia que utiliza programas de computación durante el planeamiento del tratamiento para ayudar a los médicos a ubicar e irradiar pequeños blancos dentro de la cabeza y del cerebro con muy alta precisión. El tratamiento administra dosis intensas de radiación en el área blanco mientras evita el tejido circundante.
  2. Estimulación cerebral profunda. La estimulación cerebral profunda es un procedimiento quirúrgico usado para tratar una variedad de síntomas neurológicos invalidantes, más comúnmente los síntomas debilitantes de la enfermedad de Parkinson, tales como el temblor, la rigidez, el agarrotamiento, el movimiento lento y los problemas para caminar. 
  3. Cirugía del cerebro. El médico hace una incisión quirúrgica a través del cuero cabelludo. La ubicación de esta incisión depende de dónde esté localizado el problema en el cerebro. Durante la cirugía, el cirujano puede:
  • Cortar un aneurisma para interrumpir el flujo sanguíneo.
  • Extirpar un tumor o un pedazo de tumor para una biopsia.
  • Extirpar tejido cerebral anormal. 
  • Drenar sangre o una infección.

Parkinsonismo secundario

   El parkinsonismo secundario es similar al Parkinson, pero los síntomas son causados por ciertos medicamentos, un trastorno diferente del sistema nervioso, u otra enfermedad.

   El parkinsonismo secundario puede ser causado por problemas de salud, como por ejemplo:
  • Lesión cerebral.
  • Demenacia
  • VIH
  • Meningitis
  • Atrófia multisistémica
  • Encefalitis
  • Parálisis supranuclear progresiva
  • Accidente cerebrovascular
  • Enfermedad de Wilson

Última noticia

   La última noticia conocida sobre esta enfermedad es un utensilio de la vida diaria adaptada para personas que padecen de Parkinson. Este utensilio es una cuchara inteligente que no deja caer la comida ante los temblores que presentan las personas. Una tarea que para ellos era un obstáculo ahora se ha solucionado gracias a esta cuchara, haciéndolos un poco más autosuficientes.


Enfermedades neuromusculares, raras pero presentes

¿Qué son?

Las enfermedades neuromusculares son enfermedades neurológicas, de naturaleza progresiva, normalmente hereditarias y su principal característica clínica es la debilidad muscular.
Son un conjunto de más de 150 enfermedades neurológicas, de naturaleza progresiva, en su mayoría de origen genético y su principal característica es la pérdida de fuerza muscular. Son enfermedades crónicas que generan gran discapacidad, pérdida de la autonomía personal y cargas psicosociales. Todavía no disponen de tratamientos efectivos, ni curación. Su aparición puede producirse en cualquier etapa de la vida, pero más del 50% aparecen en la infancia. En cifras globales, existen más de 60.000 afectados por enfermedad neuromuscular en toda España.
El músculo, la unión neuromuscular (donde se junta el nervio con el músculo), el nervio periférico (en brazos, piernas, cuello y cara), La motoneurona espinal (células nerviosas que controlan la acción de los músculos). Su aparcición puede producirse en cualquier etapa de la vida, tanto en el nacimiento como en la adolescencia o en la edad adulta.
SE ENCUENTRAN DENTRO DEL GRUPO DE LAS DENOMINADAS ENFERMEDADES RARAS.

Tipos de enfermedades neuromusculares

No existe un único criterio a la hora de clasificar las Enfermedades Neuromusculares ya que puede hacerse desde el punto de vista fisiopatológico, clínico o bien dar prioridad a otros conceptos como la forma de transmisión hereditaria. Actualmente tiene interés la clasificación basada en la biología molecular, lo que permite la creación de nuevos subtipos dentro de un mismo conjunto de síntomas.
Los principales tipos de enfermedades neuromusculares son:
      1.     Distrofias musculares
2.     Miopatías distales
3.       Miopatías congénitas
4.       Distrofia miotónica de Steinert
5.       Miotonías congénitas
6.       Parálisis peródicas familiares
7.       Enfermedades musculares inflamatorias
8.       Miositis osificante progresiva
9.       Miopatías metabólicas
10.     Enfermedades de la unión neuromuscular
11.     Amiotrofias espinales
12.     Neuropatías hereditarias sensitivo-motoras (enfermedades de Charcot-Marie-tooth)


Distrofias musculares


Las distrofias musculares (DM) afectan predominantemente al músculo estriado y son debidas a un defecto alguna de las proteínas que forman parte de la fibra muscular, ya sean estructurales o enzimáticas (ejemplos son la distrofina calpaína, merosina y emerina, entre otras).

Dentro de este grupo se distinguen varias categorías:

 Distrofinopatías


Son distrofias musculares progresivas que se caracterizan por anomalías moleculares de la distrofina, una de las principales proteínas que mantienen la estructura de la fibra muscular. Tienen una forma de trasmisión ligada al cromosoma X, por lo que la trasmiten las mujeres y la manifiestan clínicamente los hombres.

Dentro de este subgrupo existen varias formas clínicas:

Distrofia Muscular de Duchenne:

Se caracteriza por una debilidad progresiva de la cintura pélvica en la infancia (a partir de los 2 ó 3 años). Las características de la postura que adopta el niño son: Torso hacia atrás, marcha dandinante, dificultad para subir las escaleras.

Suele haber una pérdida de la marcha entre los 10 y los 13 años y una agravación y generalización de la afectación muscular, incluidos y el músculo cardíaco. A partir de la adolescencia, suele requerir asistencia respiratoria.


 Distrofia muscular de Becker:

Los síntomas son muy parecidos a los de la DM de Duchenne, aunque su intensidad es menor y su aparición es más tardía.
La progresión es más lenta y la esperanza de vida es más prolongada que el fenotipo Duchenne.

Distrofias musculares congénitas

Son distrofias musculares que por alteración de proteínas musculares que se manifiestan clínicamente desde el nacimiento o en los primeros meses de vida. Cursan con hipotonía, debilidad de los músculos de los miembros y del tronco, y pueden asociar otro tipo manifestaciones como retracciones musculares, malformaciones oculares o alteraciones de la sustancia blanca cerebral. El modo de herencia es variable.

Distrofia muscular de Emery-Dreifuss

Es una distrofia muscular progresiva con patrón de herencia autosómico dominante que suele manifestarse entre la 1º y 2º década de la vida. Se caracteriza por la aparición de retracciones del bíceps, del tendón de Aquiles y de los músculos cervicales posteriores. Cursa con debilidad muscular húmero-peroneal y afectación cardíaca: arritmias, problemas de conducción o insuficiencia de la función ventricular, que pueden ser letales si no se detectan y se tratan

Su progresión es lenta con aparición de debilidad muscular en hombros y brazos.

Distrofias musculares de cinturas (LGMD)

Se trata del grupo más heterogéneo desde el punto de vista clínico como molecular. Inicialmente se agruparon bajo este nombre aquellas distrofias musculares con debilidad fundamental de la cintura pelviana o escapular, y que no correspondían al fenotipo Duchenne o facioescapulohumeral. Se dividen en dos grandes grupos según su modo de herencia autosómico dominante (LGMD1) o recesivo (LGMD2).Las formas más graves suelen corresponder al grupo de las recesivas, como las debidas al déficit de sarcoglicanos, calpaína o disferlina. En el grupo de las dominantes existen formas más leves, incluyendo hiperCKemia asintomática (como sucede en algunas formas por déficit de caveolina-3).

Distrofia muscular facioescápulo humeral

Es una de las distrofias musculares más frecuentes, y tiene un patrón de herencia autosómico dominante. Suele manifestarse en la juventud, aunque existen formas de inicio más tardío y la penetrancia es variable. Se caracteriza por la presencia de debilidad y atrofia de los músculos de la cara y de la cintura escapular: movilidad facial reducida, dificultad para levantar los brazos por encima de la cabeza, hombros caídos hacia delante y omóplatos prominentes.

Los glúteos y músculos anteriores de la pierna están afectados.

Su evolución es muy lenta con frecuentes períodos de estabilización.

La esperanza de vida es normal a pesar de que la incapacidad funcional es, a menudo, grave.


Miopatías distales Subir

Son un grupo de enfermedades con patrón de herencia autosómico recesivo o dominante. La afectación es predominantemente en la musculatura distal de miembros inferiores, y según el tipo será afectará fundamentalmente al compartimento anterior o posterior de las piernas. Algunas de ellas se caracterizan por presenta vacuolas ribeteadas en la biopsia muscular.

Son progresivas (los síntomas se gravan con el paso del tiempo) con una afectación de los músculos ascendente, pero el ritmo de evolución es moderado.

Dentro de este grupo se encuentran

  1. Miopatía distal de tipo Welander
  2. Miopatía distal de tipo Markesbery-Griggs
  3. Miopatía distal de tipo Miyoshi
  4. Miopatía distal de tipo Nonaka


Miopatías congénitas Subir

Dentro de este grupo se distinguen varios tipos de enfermedades, con patrón de herencia variable. Estas enfermedades se producen por un defecto en el desarrollo del músculo, lo cual produce unas alteraciones características en la biopsia muscular, específicas de cada uno de los tipos de miopatía congénita. Suelen diagnosticarse poco después del nacimiento (de ahí lo de congénitas) al observar que el bebé se mueve poco, está débil y adopta posiciones anormales o no se alimenta correctamente.
Algunos tipos pueden aparecen en la infancia, la adolescencia o la edad adulta.

Dentro de este grupo se encuentran:

Miopatía congénita nemalínica (Nemaline myopathies)

Se caracteriza por la aparición de una hipotonía generalizada y difusa con afectación de manos, pies, tronco y cara.
En el lactante, existen variantes en las que los músculos respiratorios se ven afectados.

El déficit no es evolutivo y, en general, causa invalidez moderada, en particular en los niños mayores y en los adultos.

En ocasiones aparece un déficit importante con deformaciones ortopédicas, insuficiencia respiratoria y problemas de deglución.

Miopatía congénita “central core”

Se caracteriza por la presencia de debilidad muscular predominante en los hombros y en la pelvis. El inicio de la deambulación suele ser tardío.
En ocasiones existe dificultad para correr, para subir escaleras y escoliosis (desviación de la columna vertebral).
La afectación no es progresiva produciendo una invalidez moderada.

Miopatía congénita centronuclear

Se caracteriza por la presencia de debilidad muscular de las piernas y de la cara.
Suele haber un retraso en el comienzo de la marcha.
Su evolución es variable y la enfermedad puede causar distintos grados de invalidez.

Miopatía congénita miotubular

Cursa con una hipotonía en el recién nacido e insuficiencia respiratoria importante.
El afectado suele fallecer en las primeras semanas de vida.

Miopatía congénita con minicores

Se caracteriza por una hipotonía neonatal e inmovilidad de la cara. En ocasiones existe deformación del tórax y de los pies, e incluso a veces afección cardíaca.
Su evolución es muy variable, más o menos lenta.

Distrofia miotónica de Steinert  Subir

Es la distrofia muscular más frecuente. Tiene una herencia autosómica dominante, y se produce el fenómeno de anticipación: los síntomas suelen aparecer de forma más precoz y suelen ser más graves en generaciones sucesivas. Existen formas congénitas (muy graves y a menudo letales) y formas de inicio más tardío.
Se caracteriza por la aparición de una debilidad progresiva de los músculos faciales, elevadores de párpados (existe ptosis), bulbares (suele existir disfagia) distales de extremidades rigidez miotónica. Lo que caracteriza y da nombre a esta enfermedad es la dificultad para relajar los músculos después de una contracción mantenida, lo que se denomina “fenómeno miotónico”.
Es habitual la presencia de cataratas, calvicie y anomalías endocrinas, hormonales y cardíacas (imprescindible hacer un seguimiento cardiaco periódico).
Su evolución es variable y puede llegar a alcanzar un estado de gran invalidez a los 15 o 20 años tras su aparición.

Miotonías congénitas 


Se manifiestan desde el nacimiento o en la infancia.
Dentro de este grupo se encuentran:

 Miotonías congénitas


Autosómica recesiva (o tipo Becker, más grave) y autosómica dominante (o tipo Thomsen, más leve).
Es una miotonía difusa que se agrava con el frío y mejora con el movimiento (después de una contracción, aparece una lentitud anormal de la relajación muscular referida como contractura muscular).

Se trata de enfermedades no progresivas que producen una invalidez, en general, moderada durante toda la vida.

Miotonía condrodistrófica (síndrome de Schwartz– Jampel)


Es una miotonía, en ocasiones dolorosa, asociada a problemas del crecimiento. Por eso, son frecuentes las deformaciones esqueléticas.

Parálisis periódicas familiares subir

Dentro de este grupo se encuentran:

Adinamia episódica de Gamstorp y enfermedad de Westphal

Se manifiesta con episodios de parálisis, con una duración y frecuencia variables. Afectan a los cuatro miembros, y son provocados por: el descanso tras el ejercicio, una comida muy salada y/o rica en azúcares, la exposición al frío, un episodio febril o un traumatismo físico o psíquico. En general, no existen molestias entre las crisis.

Se observa una mejoría con la edad: desaparición de las crisis hacia los 40 – 50 años.

Paramiotonía de Eulenburg

Miotonía persistente con el ejercicio, que se agrava visiblemente con el frío y va acompañada de debilidad muscular. Es una afectación estable.

Enfermedades musculares inflamatorias Suibir
Se trata de un grupo de enfermedades adquiridas (no hereditarias) de causa inmunológica.

Dentro de este grupo encontramos:

  Polimiositis y Dermatomiositis

Son enfermedades inflamatorias del músculo que aparecen en la infancia o en la edad adulta. Se caracterizan por la presencia de mialgias y debilidad de los músculos predominantemente proximales (hombros, pelvis y cuello).Suele aparecer una erupción eritematosa en la cara y en la parte alta del tronco (en la dermatomiositis).Su evolución es variable, aunque a menudo suele ser rápida, y grave si no se tratan. Lo más importante es que se trata de enfermedades tratables, y suelen responder bien a inmunosupresores.

Miositis por cuerpos de inclusión

Es una enfermedad inflamatoria del músculo con un comienzo insidioso en la edad adulta. Se caracteriza por la presencia de debilidad muscular y amiotrofia proximal de los miembros inferiores, en general simétricos, de musculatura flexora de la mano y de músculos bulbares (es frecuente la disfagia) A pesar de ser una enfermedad de supuesta etiología inmune no responde bien a ninguno de los tratamientos ensayados. 

Miositis Osificante progresiva Suibir

Es una enfermedad que se manifiesta en la infancia. Se producen crisis de osificación de los músculos que se vuelven “duros como piedras” (el hueso empieza a comer al músculo). Estas osificaciones producen limitaciones articulares y deformidades.

Su evolución se produce por brotes o por crisis a lo largo de toda la vida.


Miopatías metabólicas Suibir

Se trata de un grupo de enfermedades genéticamente determinadas, cuya base etiopatogénica es la dificultad para obtener energía por parte de la fibra muscular.

Este grupo se clasifica, a su vez, en 3 subgrupos:

 Miopatías mitocondriales

Son miopatías metabólicas que aparecen en la primera infancia o en la edad adulta (según el tipo).

En la mayoría de los casos, aparece debilidad permanente de los músculos de los ojos (caída palpebral o ptosis) con o sin afección muscular de los miembros. También es frecuente la presencia de fatigabilidad, a menudo dolorosa con el esfuerzo. Puede aparecer, de forma progresiva, oftalmoplejía.

Los afectados suelen tener dificultad para alimentarse y problemas de deglución (en las formas graves). Su evolución es variable según la gravedad del tipo, aunque la mayoría no causan demasiada invalidez.

En las formas graves, es posible una afección cerebral que pueda causar problemas de equilibrio, epilepsia y/o parálisis.

Lipidosis musculares

Son miopatías metabólicas que aparecen en el recién nacido, en la infancia o en la edad adulta, según la forma.


Glucogenosis musculares

Se trata de miopatías metabólicas que pueden aparecer a cualquier edad: desde la infancia a la edad adulta.
Suelen cursar con fatiga muscular, dolores al realizar esfuerzo y calambres.

Enfermedades de la unión neuromuscular Suibir

Dentro de este grupo se engloban tres subgrupos:

Miastenia Gravis

Se trata de una enfermedad de causa inmunológica, producida por la presencia de anticuerpos contra componentes de la membrana postsináptica de la unión neuromuscular. Es una enfermedad que puede manifestarse a cualquier edad, aunque lo más frecuente es entre los 20 y 30 años en las mujeres y entre los 40 y 60 en los hombres.

Se caracteriza por presentar una debilidad muscular de intensidad y duración variables que pueden afectar a cualquier músculo. Esta debilidad puede aumentar con el esfuerzo y/o con la repetición del movimiento.

Su evolución es variable, con remisiones o exacerbaciones. Se trata con inmunosupresores.

Síndrome de Eaton-Lambert

Es una enfermedad debida a anticuerpos contra componentes de la membrana presináptica de la unión neuromuscular. En un porcentaje elevado de las ocasiones se trata de una enfermedad paraneoplásica, por lo que se debe descartar la presencia de un cáncer oculto (especialmente de pulmón). Produce debilidad en MMII, y alteraciones autonómicas (impotencia, estreñimiento…)

Síndromes miasténicos congénitos

Se trata de enfermedades genéticamente determinadas, que aparecen desde el nacimiento. Se caracterizan por la presencia de fatiga anormal debida a una debilidad muscular localizada o generalizada.
Algunas formas responden de forma parcial a tratamiento con anticolinestrásicos.
Existe una forma adulta de posible comienzo tardío (el síndrome del canal lento).

Amiotrofias espinales Suibir

Las Amiotrofias espinales constituyen un grupo de enfermedades caracterizadas por la pérdida o degeneración de las neuronas del asta anterior de la médula espinal. El mal funcionamiento de estas neuronas hace que el impulso nervioso no pueda transmitirse correctamente y, por tanto, los movimientos y el tono muscular se ven afectados. Inicialmente, están mas afectados los músculos proximales y la debilidad en los miembros inferiores suele ser generalmente mayor que la de los miembros superiores.

Existen diferentes tipos de Amiotrofias espinales, todas con patrones de herencia autosómico recesivo:

Amiotrofias espinales infantiles tipos I

Su inicio es antes de los 6 meses de edad y son niños con una debilidad tan intensa que no llegan a sentarse. Se caracteriza por presentar una debilidad simétrica de los músculos proximales y del tronco, extendiéndose hacia las extremidades.
Aparece una parálisis de los músculos intercostales. Son frecuentes las afecciones respiratorias.
Puede existir afectación del tronco cerebral (con un inicio antes de los 3 meses) con riesgo de muerte súbita.
Su evolución es grave a pesar del tratamiento especializado.

Amiotrofia espinal infantil tipo II

Su inicio se produce después de los 6 meses de edad, y son niños que llegan a poder sentarse, aunque no adquieren la marcha. Cursa con una debilidad simétrica de los músculos proximales y del tronco. Puede haber una posible afectación de los músculos intercostales inferiores. Su evolución es estable tras una fase de agravación.

Amiotrofia espinal infantil tipo III

Su inicio se produce hacia el final de la infancia o principio de la adolescencia.
Cursa con debilidad de los músculos proximales, y aunque llegan a adquirir la marcha lo hacen con dificultad. Suele haber dificultad para levantarse del suelo y para subir escaleras. Su evolución es variable, habitualmente lenta.

Amiotrofia espinal del adulto tipo IV

Su inicio se produce en la edad adulta. Cursa con parálisis y atrofia de los músculos distales de las piernas. Pueden existir dificultades respiratorias y debilidad de los músculos de los muslos y de los antebrazos.

Neuropatías hereditarias sensitivo-motoras (enfermedades de Charcot-Marie-Tooth)  Suibir

Las neuropatías hereditarias forman un grupo muy frecuente de enfermedades genéticas. Las formas más conocidas son aquellas que se heredan de forma autosómica dominante, que afectan a la mielina de los nervios y se manifiestan en la infancia (enfermedad de Charcot-Marie-Tooth tipo 1A) Esta forma se caracteriza por presentar amiotrofia distal de las piernas y los brazos. Es frecuente una debilidad muscular que produce problemas en la marcha. Suelen aparecer problemas de la sensibilidad profunda y superficial, dolores y, frecuentemente, pie cavo. La gravedad de la afectación es muy variable.

Su evolución es lentamente progresiva. La limitación funcional es muy variable de un individuo a otro.


Vídeo sobre la detección de las enfermedades neuromusculares. Síntomas y afectaciones.
 







sábado, 31 de diciembre de 2016

Las 5 cosas más importantes que debes saber sobre la fibromialgia


¿Que es?
La fibromialgia es una enfermedad reumatológica que se caracteriza por el dolor músculoesquelético generalizado, con una exagerada hipersensibilidad en múltiples áreas corporales y puntos predefinidos.
Según el estudio Episer  realizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER) en el año 2000, se estima que en la población española la prevalencia de la fibromialgia es del 2,73 por ciento, siendo más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Causas
 Aunque se desconocen las causas que originan esta enfermedad, desde la SER explican que hoy en día se piensa que la fibromialgia se produce por una alteración de determinados neurotransmisores del sistema nervioso.
La sociedad señala que, cuando se produce el desequilibro de los neurotransmisores, se puede producir una serie de alteraciones que podrían explicar los síntomas de la patología.
Por estas causas, el dolor generalizado que relatan la mayoría de los pacientes, se origina porque en ellos hay una percepción anómala de los estímulos sensoriales y, por tanto, interpretan la presión, el calor, la vibración o cualquier otro estímulo como doloroso.

Síntomas
Las manifestaciones clínicas más frecuentes son:
  • Dolor muscular: también conocido como mialgia, que aparece de forma crónica y puede prolongarse durante más de tres meses. El dolor en la fibromialgia tiene algunas peculiaridades como alodinia (dolor por estímulos no dolorosos), hiperalgesia (dolor mayor de lo normal en relación al estímulo doloroso) y persistencia (está presente durante más tiempo de lo normal).
     
  • Fatiga y cansancio: Estos dos síntomas aparecen al realizar poco esfuerzo, o ninguno, y no siempre desaparecen al descasar.
     
  • Rigidez: Aunque la rigidez puede aparecer como un síntoma de otras enfermedades reumáticas, al igual que la fatiga y el cansancio, tiene una serie de peculiaridades que la diferencia de otras patologías como la artritis reumatoide, la artrosis o el lupus.
  • Trastornos del sueño: Las personas que tienen fibromialgia pueden manifestar problemas para conciliar el sueño, así como despertarse repetidamente durante la noche o que el sueño no sea reparador.
     
  • Deterioro cognitivo: Esta enfermedad puede dificultar que el paciente procese la información, la memorización o que se exprese verbalmente de forma adecuada. 
  • La ansiedad y la depresión suelen estar vinculados con la enfermedad. Sin embargo, los especialistas no pueden determinar si se producen antes, como consecuencia de la enfermedad o aparece en el trascurso de la misma.
     
  • Por último, existen muchos síntomas relacionados con trastornos gastrointestinales, como el intestino irritable o la hernia de hiato, trastornos muscoesqueléticos, como el síndrome del túnel carpiano, metabólicos (hipotiroidismo) y autonómicos (mareos, vértigos, hipotensión, etcétera).
     
  • Por otro lado, estos síntomas pueden provocar que a menudo la fibromialgia se confunda con la polimialgia reumática, una patología que se caracteriza por dolor con impotencia funcional y rigidez. No obstante, a diferencia de la fibromialgia, la polimialgia reumática es una enfermedad inflamatoria que produce alteraciones en los análisis de sangre y tiene pruebas diagnósticas y tratamientos específicos.
 Tipos

La fibromialgia no está dividida en tipos. Los especialistas han clasificado la patología en tipos para adaptar a cada paciente el tratamiento:
  • Tipo I: Pacientes sin ninguna enfermedad concomitante.
     
  • Tipo II: Pacientes con enfermedades reumáticas y autoinmunitarias.
     
  • Tipo III: Pacientes con grave alteración en la esfera psicopatológica.
     
  • Tipo IV: Pacientes simuladores.
https://fibromialgiamelilla.files.wordpress.com/2015/10/fibromialgia-prueba-clc3adnica.jpg
 Tratamientos
 Los tratamientos de la fibromialgia no son curativos, ya que se desconocen sus causas, por lo que van dirigidos a aliviar los síntomas de los pacientes.
  •  El paciente puede seguir un tratamiento con analgésicos o antiinflamatorios clásicos o bien incorporar medicamentos moduladores del dolor: antidepresivos y anticonvulsionantes principalmente. El objetivo es mejorar el sueño, la fatiga, la depresión, los espasmos musculares y el dolor.
  •  ejercicio físico aeróbico de forma progresiva, gradual y constante y ejercicios en piscina y la hidroterapia.
 Tanto el deporte, como las terapias psicológicas suelen mejorar algunos síntomas, principalmente el dolor, la depresión, la autonomía y la calidad de vida del paciente.